El matrimonio Cohen y la doctora Stephanie Kurian de Fastlicht, nos cuentan cómo se involucraron en el documental “Paraíso en Auschwitz”, documental con el que triunfan en Toronto.
Ricardo Quiroga

Esther y Aarón Cohen y Stephanie Kurian de Fastlicht vuelven taquillero el cine documental. (Fotos: Alex Saldaña)

 

Tres mexicanos de la comunidad judía se han unido para crear un trabajo cinematográfico que busca transmitir los valores de paz y tolerancia. Esther y Aarón Cohen son una matrimonio de cineastas dedicado a difundir con éxito la memoria de la comunidad, a través de testimonios de resiliencia y superación. Mientras que la doctora, mamá de Sharon Fastlicht —quien es esposa de Emilio Azcárraga—, se ha involucrado en proyectos de altruismo de todos tipos: desde cinematográficos, hasta la creación de centros de ayuda para víctimas de violencia. Ellos son creadores del documental “Paraíso en Auschwitz”, una cinta que ha trascendido las fronteras y que desde su estreno ha sido bien aceptado en México y otras partes del mundo, como en el Festival Internacional de Cine Judío de Toronto, donde fue elegida como una de las mejores siete cintas del certamen. Esta investigación, en muchos aspectos inédita, que les tomó cerca de 10 años realizar, da a conocer una historia de amor y fortaleza ante la adversidad en un periodo específico dentro de la Segunda Guerra Mundial.

 

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Tras la Marcha por la Vida —que personas de la comunidad judía en todo el mundo llevan a cabo, año con año, a lo largo de los tres kilómetros que separan a Auschwitz de Birkenau—, los Cohen y Stephanie Kurian de Fastlicht nos cuentan la historia de cómo se realizó este trabajo fílmico lleno de momentos conmovedores y coinciden en que sus caminos estaban destinados a encontrarse y aportar cada uno lo esencial para alcanzar el poco frecuente éxito del cine documental.

Todo comenzó a partir de la inquietud del director Aarón Cohen y la productora Esther Cohen por recabar y difundir, a través de pequeños proyectos de documentación fílmica, historias de sobrevivientes del Holocausto. Incluso, algunos de sus trabajos se han exhibido en el Museo Memoria y Tolerancia, en la Ciudad de México. El interés por el tema, dice Esther, se debe a “que es parte de nuestra historia y, como no lo sufrimos en carne propia —ellos son judíos sefaradíes—, podemos abstraernos un poco y podemos levantar la voz”. Por su parte, Stephanie, descendiente de judíos ashkenazíes, muchos de ellos, afectados directamente por los estragos del conflicto bélico del siglo XX, se ha involucrado en el tema de maneras diferentes.

 

Una historia para recuperar

 

 

Aarón y Esther se enamoraron del proyecto cuando platicaron con su amigo Bedrich Steiner, un polaco sobreviviente en Birkenau que emigró a México en 1968. Él les contó su propia historia, una muy particular, que nunca antes habían escuchado de algún sobreviviente.

Lo primero que les sorprendió de este testimonio fue que Steiner tenía dulces recuerdos de su estancia en el campo de concentración. Pero, ¿cómo era esto posible, dado que las condiciones allí eran remotamente buenas para los miembros de la comunidad judía? “Él nos decía que fue muy afortunado porque nunca lo separaron de sus papás”, cuenta Esther; que vivió en un campo familiar en el que los niños podían conservar sus ropas de civiles y vivir con sus mamás; en el que practicaban deporte y tomaban clases de música, literatura, filosofía, geografía e historia. Las reglas ahí eran distintas.

Aarón complementa que “esa fue la razón por la que nos metimos a investigar”, y no tardaron en hallar pruebas al respecto. Querían escuchar a otros sobrevivientes que habían estado en ese campo familiar y saber el porqué de ese, hasta entonces, lugar de convivencia más humano entre la tragedia de los campos de concentración. Fue así que pudieron rastrear a 13 sobrevivientes que fueron niños durante la Segunda Guerra Mundial y habitaron ese lugar del que Steiner les contó.

 

 

El director cuenta que desde los primeros pasos de la investigación, “fue una historia bendecida, porque cada vez que tocábamos una puerta, esta puerta se abría”. Y la puerta que les hizo posible viajar a Europa a entrevistarse con los llamados “Birkenau boys” también se abrió casi inmediatamente. “La primera persona a la que le venimos a platicar sobre el proyecto fue Stephanie. Y en cuanto le platicamos, ella decidió unirse a nosotros porque la causa valía la pena”.

Stephanie recuerda que “lo curioso es que habíamos estado juntos en las Marchas por la Vida. Fui a la misma marcha a la que fue Bedrich, cuando lo invitaron como sobreviviente en 2008”, en el mismo año en que los Cohen estaban documentando la marcha. La esposa de Marcos Fastlicht conoció a Bedrich antes del año 2000, cuando era coordinadora en México del Proyecto Spielberg, cuya misión era recopilar para la memoria de la humanidad, la mayor cantidad de testimonios en todo el mundo. De alguna manera, desde entonces estaban vinculados y destinados a trabajar juntos en este proyecto.

 

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El héroe de nombre Fredy Hirsch

 

Iban a mitad de la investigación cuando los realizadores se toparon con un nombre que cambió el rumbo de su trabajo. A pesar de que los 13 sobrevivientes fueron entrevistados en tiempos y países distintos —desde Estados Unidos, hasta Israel y República Checa—, todos coincidían en lo afortunados que fueron por habitar ese campo familiar donde ningún pequeño fue lastimado; mucho de esto, gracias al cuidado de un joven llamado Fredy Hirsch, un apuesto judío-alemán que les enseñó a mantenerse limpios, ejercitados y a recibir educación a pesar de la incertidumbre.

Y entonces Fredy se convirtió en el eje central de la historia. Los Cohen averiguaron que, como un líder nato y con buenas relaciones con los alemanes, Hirsch logró hacer del campo a su cargo un espacio que era como una burbuja ajena al exterminio dentro de Birkenau, con murales sobre cuentos fantásticos, torneos deportivos y clases que impartían los propios prisioneros, muchos de ellos, destacados profesores, artistas y músicos.

Los propios entrevistados veían a Fredy como un ejemplo a seguir, un joven al que admirar y que inspiraba toda su confianza. “Los sobrevivientes que contaban su historia volvían a ser niños cuando se acordaban de ese entonces. El señor Bedrich Steiner mismo nos dijo que la mejor época que tuvo fue cuando estuvo en el campo familiar”, dice Esther. Y Stephanie agrega que “Fredy fue instrumental para decirle a los niños que se tenían que bañar y tenían que hacer ejercicio. Porque la educación era como un paliativo para mantenerse unidos y con esperanza”.

Los realizadores tenían en sus manos un material documental olvidado que daba cuenta de cómo la fortaleza de este joven alemán fue fundamental para mantener el ánimo de los niños que, después de la guerra, se convirtieron en destacados arquitectos, directores, caricaturistas, pintores, escritores, músicos, ingenieros.

Entonces, una vez que todo el material estaba reunido, entró al juego Sabina Berman. Los entrevistados la buscaron para colaborar con el guión. Cuentan que cuando le mostraron el material, la escritora y periodista simplemente les dijo que no necesitaban un guión, que los propios testimonios de los sobrevivientes contaban la historia de la mejor manera. “Ella solamente nos escribió un texto introductorio y, como dramaturga, nos armó toda la estructura dramática, en tiempos y momentos, de cómo ir presentando los testimonios”. De esta manera, tras un arduo trabajo de edición de las tantas horas de entrevistas y material audiovisual, el documental quedó terminado. “Fue una gran ayuda tener a Sabina en el documental”, afirma Aarón.

 

Éxito en las salas

La cinta se estrenó en Praga, República Checa. Ahí muchos jóvenes agradecieron a los realizadores por recuperar parte de su propia historia que había estado olvidada por más de 70 años y que también es parte fundamental de la memoria de la comunidad judía en Europa.

Hace unos meses, la cinta se proyectó en la Cineteca Nacional durante un mes, aproximadamente. En ese tiempo de exhibición con llenos totales, lograron convocar a poco más de seis mil personas. Aarón recuerda que el director de la Cineteca, Nelson Carro, les dijo: “ustedes son un fenómeno. La gente no ve documentales y éste llenó la sala”. Además se ha presentado en tres ocasiones distintas en el Museo Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México. Ahí, cuenta Esther, “la sala se llenó tanto, que mucha gente se quedó fuera y quisimos realizar otra presentación más a la semana siguiente”.

 

 

Mensaje de paz

“Mucha gente se sorprende de que el filme se llame 'Paraíso en Auschwitz'. Es un nombre muy paradójico. Muchos lo critican. Pero, una vez que lo ven, se justifica que en ese lugar, en un solo momento, pudo haber este tipo de 'paraíso'”, argumenta Stephanie.

Los realizadores sostienen que si bien el documental es un aporte valiosísimo para la comunidad judía, lo es en igual medida para el público en general, ya que, dice Aarón Cohen, “es actual porque le dices a la gente que lo que está pasando en el mundo. Y también porque confirma que la educación, el arte, la cultura y la enseñanza son el mejor camino para salir adelante”. Los tres coinciden que “una de nuestras misiones y de los hijos de los sobrevivientes es seguir manteniendo nuestra memoria”.

Aarón cuenta que presentarán la cinta en la ciudad norteamericana de Princeton, donde “hay gente de todo el mundo y, con toda la situación en Estados Unidos, este documental le cae como anillo al dedo para hablar de la tolerancia entre ellos mismos”. Identifica en su trabajo el valor de la empatía, “de la ayuda entre los muchachos, de cómo se ayudaban para salir adelante”.

La cinta, coinciden los realizadores, aborda temas tan actuales y comunes como el bullying. Esther destaca que en Auschwitz “se prestaba mucho al bullying y Fredy les enseñó que por ahí no era el camino, sino que solamente cooperando y estando juntos iban a sobrevivir a tal catástrofe”. Stephanie añade en que el filme es una invitación a la empatía, “a ponerte en los zapatos del otro”.

“Paraíso en Auschwitz” no ha dejado de viajar por el mundo. Sus realizadores se preparan para llevarlo a Australia, donde se proyectará en seis ciudades. También planean exhibirlo en Israel y además quieren subirlo a los servicios de televisión streaming. Todo esto, con el objetivo de continuar y ampliar la ruta de este mensaje universal de esperanza gestado en México.

 

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La reina Máxima de Holanda hizo su primera declaración después del fallecimiento de su hermana el pasado 6 de junio
Andrea Villar
Maxima de holanda

Créditos: EFE, Cortesía

Máxima de Holanda ha regresado a sus actividades oficiales después de estar unos días en su natal Argentina para asistir al funeral de su hermana Inés Zorreguieta, a quien encontraron muerta en su departamento de Buenos Aires a causa de un suicidio el 6 de junio de este año. 

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Y fue en su primera aparición pública, durante la inauguración de UMCG Proton Therapy Center, que confesó estár “contenta de recuperar mi agenda en este centro que tanto significa para las personas que padecen cáncer. Mi pequeña, dulce y talentosa hermana Inés también estaba enferma”. 

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Ante varios medios de comunicación, la actual reina consorte de los Países Bajos continúo: “(ella) era incapaz de encontrar la alegría y desafortunadamente no pudo curarse. Nuestro único consuelo es pensar que por fin encontró la paz”.

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La esposa del rey Willem-Alexander de los Países Bajos no dejó pasar la oportunidad de agradecer las innumerables muestras de apoyo que ha recibido tras el fallecimiento de su hermana. “Las cartas de pésame recibidas estos días han sido de mucha ayuda”.

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Te mostramos los sombreros más peculiares del Royal Ascot 2018
Zyanya Bolaños
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Los recién casados duques de Sussex asistieron a su primer Royal Ascot. Foto: AP y Reuters 

La competencia de caballos más importante en el mundo es el escenario perfecto para que la realeza británica luzca sus mejores tocados, pamelas y sombreros. Los asistentes más fotografiados por la prensa rosa, esta edición, son los recién casados duques de Sussex, Meghan y Harry, quienes asistieron a su primer Royal Ascot en compañía de la reina Isabel II.

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La nieta mayor de la reina Isabel II se convirtió en madre, por segunda vez, de una niña
Andrea Villar
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Créditos: AP

Por segunda vez la nieta mayor de la reina Isabel II e hija de la princesa Ana, dio a luz a un hijo con su esposo y ex jugador de rugby Mike Tindall. El parto ocurrió ayer lunes 18 de junio, así lo confirmó el Palacio de Buckingham.

"Nació una niña sana este 18 de junio en la Unidad de Maternidad Stroud. El Sr. Tindall estuvo presente en el nacimiento", citaba el comunicado.

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Aún no se revela el nombre de la bebé, quien es la segunda hija de Zara y Mike y el séptimo bisnieto de la reina Isabel II y el Duque de Edimburgo.

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La noticia llega más de un año después de que Zara Phillips revelara que sufrió un aborto espontáneo días antes de la Navidad de 2016.

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La pareja ya tiene un hija de 4 años, Mia Tindall, quien es reconocida por sus tiernas muestras de afecto en público y por llevar siempre de la mano el bolso que le dio su bisabuela, la reina Isabel. 

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Conoce a María, la bebita de la conductora mexicana y del abogado Víctor Manuel Álvarez Puga
Zyanya Bolaños

Foto:Instagram

La pequeña hija de Inés Gómez Mont, a quien bautizarán con el nombre de María nació ayer por la mañana; hoy la conocieron sus seis hermanos y también algunas amigas de la conductora. Durante el embarazo de Inés las muestras de cariño hacia ella y a su hija no pararon pues para toda la familia de Gómez Mont era un momento especial.

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Los hijo de Inés junto con su esposo Víctor Álvarez Puga fueron los primeros en llegar al hospital para conocer a la pequeña María. Inés ha dicho que ella será su última hija.

 

 

Conociendo a Maria #hermanos

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Recordemos que la conductora y socialité mexicana tiene a Inés, su primogénita, a los triates Bruno, Javier y Diego, los cuatro hijos de su primer matrimonio con el mepresario Javier Díaz. Y también tiene a Bosco, su primer hijo con su actual esposo, el abogado Álvarez Puga. 

 

Inesita quien es la más grande de todos sus hermanos, es la más feliz de ver llegar a su hermanita María, pues estaba rodeada de puros hombres y ya esperaba conocer el rostro de la otra mujer de la familia. 

Inés Gómez Mont pese a que estuvo horas en labor de parto, se veía radiante, su piel y su pelo  brillaban increíblemente, al igual que sus ojos de felicidad ¡Enhorabuena!

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Víctor Manuel Álvarez también tiene un hijo mayo de su primera relación sentimental, él convive con los hijos de Inés, con Bosco y ahora con María, todos son como verdaderos hermanos de sangre. Así que la familia de Gómez Mont ya está completa. Sí que son una familia de 10. ¡Felicidades!