Feliz tercer aniversario de “En mi mejor versión”

Cada persona tiene un potencial único que muchas veces desconoce, cuando lo reconoce y aprende a desarrollar, podemos lograr grandes cosas. Lo importante es lograr un equilibrio en todas las areas de nuestra vida. (Foto: Cortesía Pixa Bay)

“El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace”. León Tolstói

En 2005 viví una experiencia personal que marcó un antes y un después en mi vida. Fue un suceso tan fuerte que movió toda mi forma de ver las cosas. La sacudida que necesitaba para empezar con mi búsqueda personal. Por fin me atreví a comenzar a encontrar respuestas del sentido de mi existencia.

 

Se abrieron muchas puertas, conocí a distintas personas que habían encontrado sus caminos, sin embargo yo no me identificaba con ellos, así que seguí… Finalmente llegué como consultante de Holographic Repatterning® (que ahora se llama Resonance Repatterning®) y empecé a manifestar cambios muy buenos en todos los aspectos de mi vida. Tanto, que mi terapeuta me invitó a estudiar el método para ser facilitadora. Así empecé y me tomé dos años sabáticos para estudiar distintas artes y métodos de sanación. Cuando empiezas el trabajo personal no hay manera de dejarlo, ya no puedes “hacerte pato”. Estuve practicando todos esos años como hobby, porque aún tenía mucho que hacer en las áreas de asesoría en ventas y relaciones públicas, siempre con el objetivo de que me dedicaría por completo a ser terapeuta “cuando fuera grande”. Uno de los mejores momentos fue cuando en el proceso descubrí mi misión de vida. Me costó tanto trabajo que me comprometí a que ayudaría a las personas a encontrar la suya. Hace tres años, en la cima de mi carrera como directora de publicidad en una editorial muy reconocida, me di cuenta que ya era el momento… “ya era grande”.

 

Y después de meditar un tiempo, decidí crear un proyecto, mi proyecto de vida que se llamaría “En mi mejor versión” y en el que conjugaría mi experiencia, conocimientos habilidades y talentos para personas que, como yo, se hayan decidido a buscar. Este mes de abril es el aniversario de esa idea que surgió y que hoy tengo la bendición de poder llevar a cabo. El planteamiento principal es que cada persona tiene un potencial único que muchas veces desconoce y que somos seres integrales, por lo que es muy importante lograr un equilibrio en todas las áreas: física, mental, emocional, energética y espiritual.

 

Yo comparto lo que a mi me apasiona y me ha funcionado, pero caminos hay muchos y así como me sucedió a mí, tal vez estos no sean los tuyos. Lo que sí quiero insistirte es que investigues con qué resuenas, con qué te sientes afín y que te hace feliz. Muchas gracias por leerme cada semana, muchas gracias a todo el equipo editorial de CLASE que me da la oportunidad de desarrollarme en una de mis pasiones. Deseo de todo corazón que encuentres el sendero que te llevará a estar en tu mejor versión.

 

 

codependencia

Es cuando permitimos que la conducta del otro nos afecte y nos obsesionamos al tratar de cambiarlo. (Foto: Pixabay)

Hemos escuchado muchas veces el término codependencia y para [email protected] es algo que les asusta. Ponernos la etiqueta de codependiente suena muy fuerte, sin embargo, podría ser que en nuestras relaciones estemos manifestando esta tendencia y al detectar este tipo de actitudes, será más fácil salirnos de esta dinámica. La codependencia es una dependencia a los demás. Es cuando permitimos que la conducta del otro nos afecte y nos obsesionamos al tratar de cambiarlo. Los codependientes se muestran como controladores, pero en realidad son ellos los que son controlados. El lema de los codependientes es: “Tu problema es mi problema”, ya que lo que buscan es resolver a toda costa la dificultad del otro. La codependencia se da en triángulos. Éste empieza con una “víctima”, es decir, alguien que no tiene los recursos para salir de una situación. Si nosotros sentimos que sí podemos ayudarlo nos ponemos en el lugar del “salvador”. Este es el más atractivo, ya que nos hace sentir útiles y fuertes. Lo que sucede aquí es que el otro no se deja auxiliar, ni sigue nuestros consejos y tampoco reconoce todo el esfuerzo que estamos haciendo por él o ella.

Como consecuencia, nos sentimos impotentes, frustrados y enojados y lo único que nos interesa es poner solución al evento a toda costa. Es aquí cuando el “salvador” se convierte en “perseguidor”, y lo que en un principio hizo con amabilidad y apoyo, ahora lo reclama y exige, ya que considera que el otro está mal y sigue con sus problemas porque NO le hace caso. Y empieza a sentirse triste al no ser valorado por sus consejos y buena fe y termina como “víctima”.

Y como no hay víctima sin perseguidor, ahora el otro toma el rol y nos va a tratar de rescatar de esta situación.Cada quien tiene una tendencia, ya sea a ser víctimas o salvadores. En el primer caso, sientes que necesitas que alguien venga a auxiliarte con tus problemas porque crees que eres incapaz de resolverlos. En el segundo, cada vez que ves a alguien vulnerable, te sientes atraído y deseas protegerlo. Es importante darnos cuenta cada vez que nos sintamos en una u otra postura. La manera de resolver esto es sentirnos tan poderosos como el otro. Cuando dos personas se ven a los ojos y reconocen la fuerza que hay en cada uno de ellos, no habrá necesidad de ponerse abajo o arriba. Los dos reconocen su propio valor y el del otro y cada quien se dedica a trabajar en sus asuntos de una manera sana.

Reflexionar en nuestro propósito de vida es un acto fundamental para encontrarnos y llevar una vida integral y feliz, María Isabel Senderos

En mi búsqueda continua por descubrir para qué vine al mundo, tuve la fortuna de encontrar a María Isabel Senderos. Ella hace un trabajo maravilloso que denominó: “Estudio de camino kármico”. Se trata de una herramienta muy atinada que nos ayuda a dar significado a nuestra vida y nos guía para darnos cuenta de cuáles son las metas y los retos a seguir para conocernos mejor y tener una vida más plena y con sentido.

Ella empezó esta tarea hace 20 años y lo que intenta es guiar a las personas para que comprendan por qué existen situaciones en sus vidas que se repetirán de manera continua hasta que sean superadas. Estas son señales de los temas que se tienen que trabajar.
Aunque ella se define como “un canal entre el astrólogo y tú”, y basa sus estudios en la astrología y la personología. Existen en total 48 caminos kármicos, que identifica basándose en tu fecha de nacimiento. Cada quien pertenece a uno de ellos y aunque compartamos con otras personas el mismo, cada quien lo va a transitar en su  propio tiempo y espacio, ya que las experiencias que se nos presentan y la manera de afrontarlas es única e individual.

Este viaje es la línea que avanzas entre tus dos nodos lunares: el sur representa tu niñez o tu pasado y el norte es la meta a alcanzar. En estos estudios puedes conocer, además de tu propósito, otros temas como son la lección principal que vienes a aprender,  el objetivo que es importante no perder de vista, las virtudes que te apoyarán en este viaje, así como los aspectos de tu personalidad que podrían desviarte. También te ayuda a identificar tus fuerzas y debilidades.

Finalmente habla de tu realización, que es el resultado afortunado que podrías obtener al seguir tu camino. No es adivinatorio porque no habla del futuro, sino más bien de rasgos generales que te pueden servir mucho para comprender áreas de tu vida en las que por años has estado atorado y al conocerlas encuentras luz para saber por dónde vas.

Este análisis es muy interesante también para una mejor comprensión y orientación de tus hijos o de tu pareja. No hay nada mejor que tener certezay claridad en nuestro sentido de la vida y ésta es una muy buena opción para orientarnos.

Cada vez que una persona se cuestiona abre las posibilidades para la creación. (Foto: Pixabay)

Yo sólo sé que no sé nada”, Sócrates

Nos han dicho que hay que encontrar respuestas… sin embargo, no es así. La base del conocimiento y de la ciencia está precisamente en preguntar… ¡y seguir preguntando! Cada vez que una persona se ha cuestionado, abre las posibilidades para la creación. Así sucede con los inventos y la tecnología. Surge una duda, alguien desarrolla su idea y más individuos se cuestionan la manera de mejorarla para hacerla más fácil, más accesible y mejor en todos los sentidos y así seguirán.

Sócrates diseñó un sistema llamado mayéutica en el que enseñaba a sus alumnos preguntando en vez de darles la respuesta, de manera que una pregunta los llevara a otra y así adquirieran sabiduría por sí mismos. Últimamente he recordado que desde niña he sido muy curiosa y los momentos más interesantes y divertidos de mi vida han sido aquellos en los que me atreví a preguntarme ¿qué pasaría si hiciera esto o aquello? Ahora lo hago de una manera más consciente y he descubierto que los resultados están siendo maravillosos.

¿Cuántas veces nos detenemos porque encontramos un No? Tenemos dos opciones: o quedarnos ahí o explorar otras posibilidades que nos lleven a lo que deseamos. Yo lo veo así: te encuentras frente a una puerta y tratas de abrirla, si no puedes vas por un cerrajero, intentas hacerlo con un pasador… todo lo que se te ocurra… Tal vez lo logras y si no es así, volteas y te encuentras con otra que no tiene cerradura y que te lleva a más y más opciones para elegir.

Hace unas semanas tuve la oportunidad de entrar en contacto con Access Consciousness, una serie de herramientas que precisamente proponen las preguntas para expandir nuestra conciencia a todas las opciones que existen y que no podemos percibir por estar encasillados en juicios, opiniones, puntos de vista, expectativas, entre otros.

Dos preguntas que proponen y que me han sido de mucha utilidad son: ¿Y qué más es posible? ¿Cómo puede mejorar esto? Cuando las haces en conciencia, verás que se abren posibilidades que ni siquiera se te habían ocurrido. ¿Qué te parece que hoy elijas abrir un espacio en el que dejes de asumir que lo sabes todo y que empieces a a preguntar? ¿Te animas a ver qué hay atrás o arriba o debajo de lo que ves ahora?

Estamos acostumbrados a entender nuestra realidad desde lo que asumimos como bueno o malo. (Foto: Pixabay)

“Hay tantas realidades como puntos de vista. El punto de vista crea el panorama”, José Ortega y Gasset

Estamos acostumbrados a entender nuestra realidad desde lo que asumimos como bueno o malo. Esto lo aprendimos cuando éramos pequeños y a través de nuestra propia experiencia. Muchas ideas ni siquiera salieron de nosotros, sino que fueron introyectadas por nuestro sistema familiar, escuela, medios de comunicación, amigos, pareja, entre otros. Y así es como hemos formado nuestras opiniones acerca de todo y de todos. ¿Qué es la belleza? ¿Qué es el poder? ¿Qué es la sexualidad? ¿Cómo deben ser nuestras relaciones?... Muchas veces las defendemos hasta atacar a cualquiera que piense algo distinto a lo que nosotros consideramos “la verdad”.

Los pleitos inician en nuestro alrededor, con quienes tenemos cerca y ahora con las redes sociales, cada vez es más frecuente que personas que ni siquiera se conocen, se dan hasta con el sartén cuando se encuentran ante un criterio que no coincide con su manera de ver la vida. Si esto lo extendemos al mundo, es precisamente la incapacidad de comprender al otro, lo que crea guerras. ¿Por qué? Porque nos enganchamos al sentirnos atacados porque el otro no está de acuerdo con nuestra versión. O nos sentimos halagados cuando coinciden con nosotros. Y en este segundo aspecto hay que poner atención porque incluso esto nos limita a ver más allá, al colocarnos en una zona de confort.

Todos estos juicios los aplicamos no solamente hacia el exterior, sino hacia nosotros mismos y olvidamos que un punto de vista es solamente eso: un aspecto de algo mucho mayor; un punto en infinidad de posibilidades. Una herramienta muy poderosa que aprendí en Access Consciousness para expandir nuestra consciencia es recordar que todo lo que sentimos, creemos, juzgamos hemos decidido o concluido es solamente “un interesante punto de vista”. Cuando percibimos las situaciones, a las personas o incluso a nosotros mismos, desde aquí tendremos la oportunidad de abrirnos a todo el universo y a aprender desde el Ser Infinito que somos, más allá de este plano de polaridad en el que vivimos.

¿Cuántas veces hemos dicho “de esta agua no beberé” y después nos encontramos haciendo exactamente lo que dijimos que no haríamos? Esto es lo maravilloso, el no casarnos con nada, sino el tener nuestras antenas abiertas para captar todo lo que nos podríamos estar perdiendo. El cambio es inminente, así que te invito a que a partir de ahora puedas experimentar tu vida sin juicio, observando todo desde “un interesante punto de vista”.

Por experiencia sé la maravilla de ser conscientes de nuestros actos y de responsabilizarnos. (Foto: Pixabay)

Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él”, Paulo Coehlo

En 2005 viví una experiencia muy fuerte: me sometí a una cirugía craneofacial que fue un desastre. Hace dos meses me operaron por tercera vez ya que seguía con estragos. El problema fue que algunas personas me decían que mis dientes salidos eran un horror. Yo era feliz así, y con todo y todo decidí hacerme la operación ¡por complacerlos! Cuando vi todo lo que había salido mal, me deprimí mucho. Y lo peor era que aunque el cambio no fue drástico ¡yo no me reconocía! Tardé un año en poder aceptar que esta persona era yo.

Ahí me pregunté cuál era el sentido de mi vida y empecé la búsqueda. Comencé como consultante de terapias alternativas y fue tal la transformación que decidí estudiarlos. Cuando algo te funciona, ¡quieres comunicarlo! Llevo 11 años preparándome y haciendo trabajo personal, ya que por experiencia sé la maravilla de ser conscientes de nuestros actos y de responsabilizarnos, porque es la única manera de tomar las riendas, en vez de ser unas plumitas que con cualquier soplido vuelan a cualquier lado.

Las señales me indicaban que no era todavía el momento para hacerlo público y por algunos años más continué con mi carrera en ventas. Uno de los días más emocionantes fue cuando por fin encontré cuál era mi misión y me di cuenta que llevaba haciéndola desde niña y que mis actividades o roles no me determinaban, ya que la misión es mucho mayor que ellos.

Finalmente en 2014 intuí que ya estaba lista y fundé “En mi mejor versión”. Todo se acomodó. Parecería que soy muy “suertuda” por lo que he logrado en estos tres años, sin embargo, esto es el resultado de una vida entera. Es un proyecto de amor, de un genuino deseo de compartir. Y han sido muchos los retos: dejar mi zona de confort en una exitosa carrera para empezar algo nuevo. Darme a conocer, y sobre todo negociar con el miedo, porque sabía que del otro lado me esperaba algo mejor. Y que al final de mi vida podría sentirme orgullosa de poner mi granito de arena.

Hoy me siento muy honrada, porque la semana pasada recibí el “Premio Nacional de Excelencia Profesional” en la categoría de Desarrollo Humano, que otorgan El Salón de la Fama México, la Organización Mundial de Líderes, El Claustro Mundial Universitario y la Cámara Nacional de la Mujer. Este reconocimiento lo comparto contigo, con mi familia, amigos, colegas, maestros, estudiantes y todas las personas que han confiado en mi y en mi trabajo y me llena de emoción darme cuenta de lo que hemos logrado.

Ojalá que pueda inspirarte a ti para que decidas seguir tus sueños. ¡Muchas gracias!