¿Cómo aprendo a no generar expectativas en las personas?

En nuestro afan de estar buscando lo que no tenemos, perdemos de vista lo que si hay, cuando comiences a generar una expectativa en algo o alguien preguntate ¿En verdad es lo que quieres? (Foto: Pixaby)

“Cuando las expectativas de uno se reducen a cero, se aprecia realmente todo lo que se tiene”, Stephen Hawking

De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, una expectativa es “la esperanza de realizar o conseguir algo. La posibilidad razonable de que algo suceda”. En ocasiones las expectativas que ponemos a las personas o a las situaciones están totalmente fuera de la realidad y esto tiene como consecuencia que nos frustremos debido a que no se cumplen.

 

¿Por qué hacemos esto? Porque lo que esperamos tiene que ver más con nuestras propias exigencias. Es como si quieres comprarte un coche y para lograrlo requieres vender ciertas cosas. Entonces decides poner los precios de acuerdo a la cantidad que TÚ requieres, sin importar si estás dentro del mercado o no, ni considerar que lo que ofreces tal vez es usado o tiene algún deterioro. Así será muy difícil que alguien adquiera tus productos.

 

Esto se vuelve más complejo cuando nuestras necesidades no son de tipo económico y más aún cuando desconocemos lo que realmente deseamos. Probablemente tenemos carencias afectivas y buscamos que nuestra pareja nos satisfaga todos los huecos que están ahí desde hace mucho tiempo, por ejemplo. Al desconocer lo que realmente queremos, nos dirigimos hacia personas o lugares que no son los indicados e idealizamos tanto que si tenemos la “suerte” de que se cumpla lo que decíamos querer, nos topemos con que seguimos sintiéndonos igual de mal. De aquí viene el dicho de “cuidado con lo que pides...” En nuestro afán de añorar lo que no tenemos, perdemos de vista lo que sí hay y cuando “atrapamos la zanahoria”, resulta que estábamos más contentos antes.

 

Lo que te sugiero es que cuando pongas tus esperanzas en algo o alguien, te hagas la pregunta ¿para qué? Te voy a dar un ejemplo: quieres comprarte una casa con alberca, pero tu sueldo no te da para eso y solamente te alcanza para un departamento. Si analizas bien para qué quieres esa casa Podrás darte cuenta de que tal vez lo que deseas es tener la seguridad de un techo y convivir con tu familia. Y ¿qué tal que eso lo puedes satisfacer con un departamento acorde con tu presupuesto? Te enfocarás en lo bueno que sí tienes y dejarás de desencantarte.

 

Y cuando tus expectativas están puestas en personas, analiza realmente qué te pasa y por qué decidiste “colgar el milagrito” a alguien. Muchas veces ni siquiera puedes ver quién es el otro debido a la fantasía que tienes de él. Recuerda que nadie va a poder darte todo. El secreto está en cubrir tus propias necesidades, sentirte [email protected] y como consecuencia compartir con los demás.

Blog The Bright Side

¿Cómo sería tu vida si siguieras a tu SER, a tu corazón o a tu yo interior? (Crédito: Pixabay)

Trabajé algunos años en una consultoría de desarrollo de franquicias. Una franquicia (o una cadena) es una réplica de una fórmula que funcionó en algún lugar,y por eso se toma la decisión de replicarla. Así, se hacen manuales de cómo funciona ese negocio en todas las áreas: desde el espacio, la presentación de los productos, las frases que se utilizan para atender a los clientes, fórmulas para elaborar los productos y servicios. Para que cuando alguien visite un establecimiento que forma parte de una franquicia o cadena,la reconozca sin importar el lugar geográfico en el que se encuentre, y reciba algo, si no idéntico, lo más parecido posible. 

Entonces muchas veces prefieres ir a algún lugar conocido, con tal de no llevarte una sorpresa por ir a algo distinto y que nadie conoce, aunque podría ser mejor.

Mi reflexión del día de hoy tiene que ver con todas las fórmulas prefabricadas que usas en tu vida sin siquiera hacer conciencia de si eso que a muchos sirve realmente aporta a tu vida. Igual que nos vamos de compras a las tiendas, lo hacemos con ideas, formas de vida, métodos porque “así es”y punto. 

“Si a muchos les funcionó, seguramente es porque eso es bueno”. ¿Eso es verdad o mentira para ti? ¿Eres de los que se siente raro cuando no forma parte de la mayoría?¿Qué tal que precisamente eso te hace único y original?¿Qué tal que no estás mal, sino que simplemente tu camino es distinto? 

 

Y esto aplica en todas las áreas de la vida. ¿Te ha pasado que estás en una relación con “el hombre o la mujer [email protected]” y sin embargo tú eres infeliz? ¿O que simplemente estás en una relación, porque de lo contrario eres un “perdedor ”,y la verdad tú ni quieres?¿O un trabajo o lo que sea? Lo que más miedo nos da es dejar de pertenecer porque creemos que nos vamos a quedar solos y lo cierto es que al final del día, nunca estamos solos, estamos con nosotros mismos.

¿Cómo sería tu vida si realmente te atrevieras a pagar el precio que implica ser realmente tú? Y digo pagar el precio porque en este mundo así funcionan las cosas. ¿Cuánto tiempo, energía, recursos y dinero has estado invirtiendo en fórmulas maravilla? 

¿Estarías dispuesto a ser independiente, único y original?¿Cómo sería tu vida si siguieras a tu SER,a tu corazón, a tu yo interior (o como quieras llamarlo)? No aceptes copias. Viaja, date la vuelta, haz lo que te haga feliz siempre, ve y regresa a ti, a tu origen. Nunca te olvides de quién eres realmente TÚ. 

Vivimos en la mentira de que las cosas son lineales: hago tanto, gano tanto. Crédito: Cortesía 

En esta realidad estamos muy acostumbrados a la acción: le damos un valor enorme a hacer, y a hacer, y a hacer cosas para que podamos reconocer que somos valiosos o que reconozcan que somos valiosos.

Vivimos en la mentira de que las cosas son lineales: hago tanto, gano tanto. ¿Es verdad? ¡Claro que no! ¿Te ha pasado que, por más que hagas, no ves un cambio en tu vida? ¿Qué tal que lo que se requiere es precisamente que dejes de hacer y de dar, y que más bien seas y recibas. Que reconozcas que tu sola presencia es suficiente para que las cosas cambien.

Es como la energía de un bebé: no tiene que hacer nada para recibir lo que requiere. Y así llegamos todos a este mundo: con esa apertura a recibir simplemente por ser. Mira a tu alrededor, a la naturaleza, los árboles reciben la lluvia y el sol y no trabajan por ello.
Somos seres infinitos y un SER infinito: sabe, es, recibe y percibe. ¿Qué tal que lo que se requiere es más bien un cambio de chip, algo más interno que hacia fuera, un reconocimiento propio y sin juicio de nosotros mismos para acceder a esa grandeza que somos más allá de los resultados que se esperan?

¿Conoces a alguien que sea como un imán y que todos deseen su compañía? Se trata de personas que están abiertas a recibir y que reconocen su fuerza en ser.     

Como seres infinitos no estamos definidos por un género sexual, sin embargo al tomar un cuerpo entramos a este mundo de polaridad en el que existen dos energías: masculina y femenina. Durante siglos ha sido muy valorada la masculina, que es la que se refiere a la acción, a este hacer, y hemos olvidado el valor de la energía femenina, que es la de la creación, la de recibir.

Sin importar si tienes cuerpo de hombre o mujer, tienes la capacidad de acceder a ambas energías. El chiste está en saber cuándo requieres una y cuándo la otra.

Y no estoy diciendo que de ahora en adelante te pongas en un pedestal para que te alaben y no muevas un dedo. Se trata más bien de un reconocimiento para saber qué energía se requiere en cada situación.

¿Estarías dispuesto a probar tu capacidad de elegir cuándo das y cuándo tomas, cuándo eres y cuándo haces? A fluir como la música: cuando se requiere sonido y cuando silencio…

Foto: Cortesía 

En primaria nos enseñaron que hay tres estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso. Lo que diferencia a cada uno de ellos es el espacio que hay entre las moléculas. Así, en el estado gaseoso hay mucho más que en el sólido y el espacio es lo que hace que las cosas sean más o menos maleables.Ahora apliquemos esto: cada vez que determinamos algo lo hacemos sólido. Un punto de vista fijo hace que perdamos toda esa movilidad en todo.

Cuando nos sentimos atorados es porque hemos concluido o determinado que las cosas “tienen que ser de cierta manera” y cuando no suceden así es cuando perdemos movilidad. Imagínate que agregaras más espacio a tu vida. ¿Cómo sería? ¿Más ligera o más pesada? El vivir una vida más ligera, aunque creas que es por circunstancias externas y otras personas, en realidad depende de ti y de cuánto “aire” estés dispuesto a agregar en ella . Ok , todo suena muy bonito, ¿ y cómo le haces? ¡ Preguntando! Cada vez que defines algo como lo correcto o lo incorrecto, lo bueno o lo malo es como si aspiraras todo el aire y al hacerlo quitas el espacio que hace que fluya la energía en tu vida.

¿Qué tal que todo pudiera ser aún mejor de lo que crees que conoces? ¿Qué tal que existen millones de posibilidades más allá de las que te dijeron o que has experimentado para cualquier situación? Pongamos un ejemplo en tus finanzas: desde niño te enseñaron que, solamente a través de trabajar duro, es la única manera en la que ibas a hacer dinero y a poder sobrevivir. Y tú decidiste que eso era cierto y trabajas 12 horas diarias y nada que mejora tu situación económica. ¿Y si por un momento solamente consideraras que podría haber más opciones que la que has hecho sólidas? ¿Y si solamente preguntaras: “Además de esto ¿qué más hay?”.

Podemos aplicarlo a cualquier situación. Has vivido relaciones abusivas porque es lo que has visto en tu casa y crees que es la única manera en la que alguien se puede relacionar. ¿Eso es verdad? ¿Qué más hay ahí que no has considerado? El que no conozcas algo no significa que no exista. Recuerda que la mente es como una computadora que almacena datos y, cuando llega algo, busca en sus archivos y lo “ acomoda”,  de acuerdo a nuestras experiencias, y determina si funciona o no.

 

¿Estarías [email protected] a dejar tu mente a un lado? ¿Cómo sería tu vida si tan solo preguntaras qué más hay ahí, y crearas más espacio en ella para elegir?

 

Foto: Cortesía

Con frecuencia, cuando nos sentimos atascado buscamos pretextos para justificar el porqué. Ponemos pretextos como el tiempo, el dinero, la pareja, los hijos, la familia, la situación de nuestro país. ¿Te das cuenta que cada vez que buscas un a razón  para encontrar un “ No” llega las respuestas a la velocidad de la luz? ¿Cuántas veces tú sabes que algo sí se puede lograr y te desanimas o renuncias porque alguien te dice que no se puede?

Como lo he dicho en otras ocasiones, nos fascina irnos de compras, pero comprar puntos de vista que nos limitan no es lo mejor que podemos hacer para tener la vida que deseamos. ¿Cuántas veces ni siquiera inicias un proyecto porque a quien se lo cuentas te dice que estás [email protected] y que eso no se puede? Y de pronto todo lo que para ti era tan verdadero, se desmorona en un instante.

¿Cómo sería tu vida si siguieras tu propio SABER? Después de todo el único experto en ti eres tú mismo ¿cierto? Además cada quien te va a hablar desde su propia visión y experiencia, lo cual muchas veces no tiene nada que ver contigo. Lo chistoso es cuando eres tú [email protected] quien pone sus propias piedras en el camino.

Cada vez que concluyes algo, cierras las puertas a todas las posibilidades y cuando haces preguntas, abres puertas que ni siquiera se te habían ocurrido. Cuando renuncias a algo es porque ya diste por hecho que no se puede. ¿Qué tal que sí, solamente que de otra manera en la que decidiste que así fuera? Te propongo algo: haz una lista de todo lo que deseas y otra con lo que has decidido que es una limitación o problema en tu vida.

Después hazte esta pregunt a S i “ esto” no fuera un problema ¿qué más podría elegir? Es muy importante que dejes la pregunta abierta y que no respondas , simplemente percibe el espacio abre simplemente por el hecho de haberla hecho y date unos días o semanas para ver qué pasa.

Sé muy [email protected] contigo mismo y date cuenta de todos esos “problemas ” cuántos son solamente un punto de  vista y que entre más flexible seas, más fácilmente lo puedes cambiar. Esa es la energía de imparable, la de ver la oportunidad que hay en cada situación que se presenta en tu vida. ¿Estarías [email protected] a ser esa energía?

Foto: Cortesía

Cuando piensas en dinero ¿qué viene a tu mente? Alegría, libertad, emoción o ansiedad, frustración,miedo. En realidad el dinero no es bueno ni malo, es energía igual a todo lo que hay en el Universo. Si es así ¿por qué causa tantas emociones encontradas? Por el significado que le damos. Si en nuestra familia se hablaba mal acerca de éste y de los problemas que causaba, eso es lo que sabemos acerca de él y si en el ambiente en el que nos desenvolvemos está mal hablar sobre el dinero, ni siquiera lo mencionamos.

Lo cierto es que en el fondo, tal vez todos, en lo más secreto, estemos deseando estar rodeados de dinero. Esto es por todo lo que puedes hacer con este recurso como una herramienta para tu vida. El dinero, por sí solo, es únicamente papel impreso. Como seres infinitos que somos, obviamente no requerimos de dinero. Sin embargo, tenemos un cuerpo y es precisamente para el que funciona el dinero:para vestirnos, para ir de viaje, comprar comida. Nos guste o no, todavía en esta realidad las cosas se pagan para obtenerlas. ¿No se hacen eventos masivos en los que las personas donan dinero para ayudar a otros? El problema es que existen muchos puntos de vista al respecto de este tema: que si el dinero está sucio, que si te da poder y el poder es malo. ¿Esto es cierto? Conozco a muchas personas con dinero que hacen cosas positivas y gente que no las hace.

Cuando hacemos al dinero más poderoso que a nosotros mismos, es cuando nos volvemos sus esclavos.¿Qué tal que pudieras tú ser la invitación a que el dinero te sirviera a ti?

A ver imagínate: si tú fueras el dinero y estuvieras con alguien que te pone como el centro de su vida, tal vez al principio te sentiras halagado, pero después de un tiempo ¿te gustaría ser EL MOTIVO de la existencia de alguien? Se percibe muy pesado ¿verdad? Y ¿cómo cambiaría si más bien fueras seducido, te trataran bien, fueras libre de irte, y más bien te quedaras porque te hacen sentir a gusto y no obligado? ¿Es otra la sensación? ¿Qué tal sería tu vida si buscaras divertirte tanto y pasarla tan bien que fuera el dinero el que “no te alcanzara”? Que el dinero fuera el que deseara tanto tu compañía que llegara por todos los medios para estar contigo. Tal vez suena ilógico, pero ¿tu lógica te ha llevado a vivir la vida que desees? Te invito a gozar de tu vida, a hacer solamente cosas que te diviertan, a gozar de tu cuerpo... Tal vez algo cambie.