¿Sabes qué es el camino kármico?

Reflexionar en nuestro propósito de vida es un acto fundamental para encontrarnos y llevar una vida integral y feliz, María Isabel Senderos

En mi búsqueda continua por descubrir para qué vine al mundo, tuve la fortuna de encontrar a María Isabel Senderos. Ella hace un trabajo maravilloso que denominó: “Estudio de camino kármico”. Se trata de una herramienta muy atinada que nos ayuda a dar significado a nuestra vida y nos guía para darnos cuenta de cuáles son las metas y los retos a seguir para conocernos mejor y tener una vida más plena y con sentido.

Ella empezó esta tarea hace 20 años y lo que intenta es guiar a las personas para que comprendan por qué existen situaciones en sus vidas que se repetirán de manera continua hasta que sean superadas. Estas son señales de los temas que se tienen que trabajar.
Aunque ella se define como “un canal entre el astrólogo y tú”, y basa sus estudios en la astrología y la personología. Existen en total 48 caminos kármicos, que identifica basándose en tu fecha de nacimiento. Cada quien pertenece a uno de ellos y aunque compartamos con otras personas el mismo, cada quien lo va a transitar en su  propio tiempo y espacio, ya que las experiencias que se nos presentan y la manera de afrontarlas es única e individual.

Este viaje es la línea que avanzas entre tus dos nodos lunares: el sur representa tu niñez o tu pasado y el norte es la meta a alcanzar. En estos estudios puedes conocer, además de tu propósito, otros temas como son la lección principal que vienes a aprender,  el objetivo que es importante no perder de vista, las virtudes que te apoyarán en este viaje, así como los aspectos de tu personalidad que podrían desviarte. También te ayuda a identificar tus fuerzas y debilidades.

Finalmente habla de tu realización, que es el resultado afortunado que podrías obtener al seguir tu camino. No es adivinatorio porque no habla del futuro, sino más bien de rasgos generales que te pueden servir mucho para comprender áreas de tu vida en las que por años has estado atorado y al conocerlas encuentras luz para saber por dónde vas.

Este análisis es muy interesante también para una mejor comprensión y orientación de tus hijos o de tu pareja. No hay nada mejor que tener certezay claridad en nuestro sentido de la vida y ésta es una muy buena opción para orientarnos.

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¿En cuántas áreas de tu vida eres una y en cuántas otra? ¿Estarías [email protected] a encontrar la gran potencia que tienes en ambas opciones? (Créditos: Pixabay)

Llevo meses preparando una clase como anfitriona que se llama “La Voz Correcta para ti”. Desde el principio me llamó mucho la atención, ya que más allá del título –que muchas veces se queda enfocado solamente en personas que desean dedicarse al canto o la oratoria– percibía que en ella encontraría algo más allá de eso.

Nuestra voz es la manera en la que nos comunicamos en el mundo, y va más allá de la mera expresión verbal, tiene que ver con quiénes somos y con cómo activar nuestra potencia para realmente transmitirla. Hoy me gustaría compartirte algo que me fascinó. En uno de los ejercicios hablamos acerca de la armonía y la melodía. Por lo general relacionamos la melodía con el liderazgo, y esto es porque en este mundo es muy reconocido “llevar la voz cantante”, por decirlo de alguna manera. Sin embargo, existe también la armonía, ese espacio en el que la melodía puede ser aún más potente y, al mismo tiempo, sin ella se reconoce con menos fuerza.

Si aplicas esto a tu vida, podrás darte cuenta en qué momentos eres o has sido melodía y en qué otros armonía. Es algo parecido a las energías masculina y femenina. La masculina es la acción, la que se ve, e incluso la que se reconoce más para generar ingresos económicos. En cambio, la armonía es como la femenina, que tiene que ver con sostener.

Y no se trata de competencia ni de determinar cuál es más importante que la otra, sino con cómo funciona cada una. Hace unas semanas escribí justamente de estas energías, tocándolas desde el punto de vista masculino y femenino; y en estos días descubrí otra manera en la que podemos percibir esto, sin el peso de que suene a “competencia”, que –nos guste o no–existe entre hombres y mujeres.

Plantearlo en términos de música, me parece una manera mucho más suave de comprender, y de recibir estos dos tipos de energía, para darnos cuenta de que podemos ser las dos. Precisamente en mi trabajo personal me he dado cuenta de que yo tengo las dos, y de que me sucedía algo muy curioso: por un lado le daba el valor económico al ser melodía y por el otro me frustraba cuando siendo armonía no encontraba ese reconocimiento. Hoy me di cuenta de que el primer reconocimiento nos lo tenemos que dar nosotros mismos, ya que al reconocer ese valor, lo podemos transmitir a los demás. ¿En cuántas áreas de tu vida estás siendo una y en cuántas la otra? ¿Estarías [email protected]  a observarlo y a encontrar que en ambas opciones tienes una gran potencia? ¿Cómo sería tu vida si lo hicieras?

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Hemos crecido con la idea de que debemos ser infalibles y elegir lo correcto, lo que está bien. (Créditos: Pixabay)

Desde niños nos enseñan que “tenemos que” elegir algo y el peso es aún mayor porque no nos podemos equivocar. Hemos crecido con la idea de que debemos ser infalibles y elegir lo correcto, lo que está bien.

¿Qué tal suena eso? “Tenemos que” y “debemos de” son una imposición que por sí mismas crean una pesadez y solidificación en las que no hay margen de movimiento en nuestras decisiones.

¿Lo que “es correcto”? ¿Lo que “está bien”? ¿Según quién? Y ha sido repetido tan mecánicamente que muchas veces ni siquiera lo cuestionamos. ¿Esto es verdadero para mi? 

Desde ese punto de vista es difícil cambiar de opinión o de rumbo y a que además las opciones que nos dan son muy limitadas porque se han repetido durante años en nuestras familias, el país en el que vivimos y en el mundo que parecería que esta repetición es la que valida como ciertos estos procesos. Cada vez que definimos algo, nos cerramos: eso no puede ser otra cosa más que la descrita por la definición. Y esto nos limita porque si ya determinamos que somos de cierta manera esto quiere decir que no nos damos la opción de cambiar. 

¿Cuántas definiciones tienes de ti que no te permiten ser alguien distinto si así lo desearas? Por ejemplo: si decidiste que tenías que ser el o la fuerte ¿qué pasa en momentos en los que no estás pudiendo con el peso? ¿Y cuánto te juzgas por no ser eso que te dijeron y decidiste que tenías que ser “siempre”? 

Por otro lado, imagínate a una persona a quien en su familia solamente le dieron dos opciones: casarse y formar una familia o quedarse a vivir en su casa con sus padres si se quedaba [email protected] Entonces si no desea ninguna de las dos, tenías que ser el “malcasado” o el “solterón”. ¿Cuántas posibilidades más existen entre estos dos extremos que ni siquiera son apreciadas? 

Como en este ejemplo ¿en cuántas áreas de tu vida estás estancándote por ni siquiera considerar que pudiera existir algo distinto a lo que crees que es posible para ti? ¿Qué tal que hubieran más posibilidades que ni siquiera has reconocido? ¿Qué tal que además de melón o sandía existieran pera, plátano, jitomate, higo, mangostán? ¿Qué tan [email protected] estás a descubrirlas?

 calidad de vida. como tener calidad de vida

Mi reflexión de hoy es invitarte a revisar si realmente estás siendo congruente con lo que dices que deseas y la vida que realmente tienes. (Créditos: Pixabay)

Algo que he buscado durante mucho tiempo, y en distintas etapas, ha sido vivir una vida con calidad. Este es un término subjetivo, ya que cada quien lo aprecia de distinta manera. Por lo general nos compramos la idea de que el dinero garantiza calidad de vida y desde mi punto de vista, por supuesto que ayuda. 

Sin embargo, sé que se puede tener una vida muy linda sin que gire alrededor de éste. Como lo he dicho en muchos momentos: es más bien una actitud acerca de cómo queremos vivir. En mi experiencia, he tenido momentos en los que he recibido más dinero que en otros y no necesariamente han sido los más felices, debido a que he estado tan ocupada que no he podido disfrutar de otras cosas que me llenan de alegría, como es tener tiempo para mi, para mis amigos y mi familia. 

También he trabajado durante años en temas de moda y otros productos de los llamados premium y he aprendido que muchas veces existe una confusión entre un lujo y un producto caro. Tal vez existan muchas marcas, productos y servicios que sean de rangos altos de precio y que una persona pueda comprarlas; sin embargo, un lujo es algo que te das día con día. En una de mis conferencias había un empresario muy rico que sí, tenía el dinero para comprar lo que quisiera, y para él un lujo era poder salir a dar un paseo con sus hijos, ya que no lo podía hacer muy frecuentemente debido a que trabajaba mucho. 

Mi reflexión de hoy es invitarte a revisar si realmente estás siendo congruente con lo que dices que deseas y la vida que realmente tienes. (Y aquí no vale el pretexto de que no tienes dinero, porque si tienes tus necesidades básicas satisfechas, puedes hacer este ejercicio). Haz una lista con todas las áreas de tu vida que son importantes: tiempo para ti, tu pareja, hijos, familia, salud, ejercicio, trabajo, entretenimiento, viajes. En esa columna pon junto a cada área una calificación del 1 al 10 en donde 10 es el de más peso en tu vida. Sé [email protected] Se trata de que te hagas consciente de en dónde estás. 

Probablemente te darás cuenta de que hay aspectos muy cargados y otros en los que, aunque digas que te interesa, no estés haciendo nada. Ahora escribe en otra columna el número que represente lo que realmente te gustaría que ese rubro estuviera presente en tu vida y compara. Probablemente lo que dices que deseas es muy similar a lo que vives y tal vez existan áreas en las que no has puesto atención y que te gustaría mejorar y otras en las que te gustaría quitar peso. ¿Qué vas a hacer al respecto? ¿Cómo lograr ese equilibrio para tener esa calidad de vida que deseas? ¿Qué cambios requieres? ¡Y manos a la obra!

como atraer dinero

Entre más abras tu capacidad para recibir, más posibilidades estarán llegando a tu vida, incluido el efectivo. (Créditos: Pixabay)

Normalmente nos dicen que está mal hablar de dinero, sin embargo, creo que secretamente todos soñamos con él y nos encanta su compañía. Lo cierto es que este mundo se mueve con esta energía y, si lo pensamos bien, es una gran herramienta para poder ayudar a los demás. El dinero tiene que ver con nuestra capacidad de recibir. Estamos acostumbrados, porque así nos lo enseñaron, a dar y dar y dar y nos sentimos culpables cuando recibimos, ¿cierto? ¿Y si se tratara de un flujo como el de la respiración? Si solamente exhalas, te ahogas, de la misma manera que si lo único que haces es inhalar. 

Esta es una reflexión para que te des cuenta de cómo estás atorando tus flujos de dinero. ¿Eres de los que a la primera de cambio estás [email protected] a pagar lo que sea que alguien te cobre y por el contrario te cuesta trabajo darte valor a ti y a lo que haces?¿Cuándo decidiste que tú valías menos que los demás? ¿Qué mentiras te cuentas y te compras cuando anulas tus logros, tus méritos y lo que eres? ¿Eres de las personas que están dando y dando en sus relaciones y que no pueden recibir ? Cuando no puedes recibir, llegará un momento en el que te quedarás sin reservas, y acuérdate de que no solamente estamos hablando de dinero, digamos que es la forma en la que le damos valor a las cosas: “Esto vale oro”.

Entre más abras tu capacidad de recibir, más posibilidades estarán llegando a tu vida, incluido el efectivo. Recibir todo, tanto las “mentitas” como las “mentadas”. Y sí, sé que las segundas cuestan más trabajo porque es más lindo recibir mentitas. Sin embargo, cuando somos capaces de darnos cuenta de que el Universo no hace diferencias entre bonito y feo, ni poco o mucho, ni bueno ni malo, y simplemente te “manda”, podrás estar agradecido con todo, absolutamente todo, lo que te llega.

Agradece que hablen de ti, no importa si sea bueno o malo lo que dicen, al final del día eres importante para alguien, incluso para quien te está juzgando. Y cada vez que recibas efectivo, por poco que te parezca, da las gracias y pregunta ¿puedo tener más de esto, por favor? Acuérdate de que vivimos en un mundo de abundancia que solamente está esperando a que estires la mano y lo recibas. El tema aquí es que no lo creemos y pensamos que todo tiene que ser mucho más difícil de lo que realmente es. ¿Cómo sería tu vida si desde que abrieras los ojos en la mañana agradecieras todo lo que recibes y lo que ya está y que en la noche hicieras un balance? ¿Eres rico, entonces?

como escuchar a tu cuerpo

Cuando estamos presentes con nuestro cuerpo, podemos percibir y tener sensaciones cuando algo no está bien. (Crédito: Pixabay)

Sí, es cierto que hemos escuchado por todos lados que lo único que tenemos es el presente, que el pasado ya se fue, que el futuro no ha llegado… Sin embargo, ¿qué es estar presente? ¿Cómo se hace

Para estar presente es indispensable incluir al cuerpo, que es el que nos mantiene aquí. Como seres espirituales e infinitos sí podemos estar a miles y miles de kilómetros. Pero sucede que también tenemos un cuerpo para estar en esta dimensión.

Y si realmente nos comunicamos con él, nos daremos cuenta que es nuestro mejor aliado para recibir información de todo. Nuestros cuerpos incluso nos pueden dar información de cómo podría ser nuestra vida en determinado tiempo porque recibe esta información y te la muestra. Cuando estamos presentes con nuestro cuerpo, podemos percibir y tener sensaciones cuando algo no está bien, aunque cognitivamente no reconozcas esa información. 

Es una antena que capta y nos muestra por dónde ir,es como una brújula.Lo único que tendríamos que hacer es proporcionarle lo que nos pide, que si nos damos cuenta, es realmente poco: dormir, comer, vestirse, tomar agua, moverse, sexo desde el punto de vista de las necesidades básicas de la pirámide de Maslow. 

Nuestros cuerpos saben perfectamente qué quieren comer, qué telas les gustan para vestir, incluso con quién quieren tener relaciones sexuales. Somos nosotros, con nuestras mentecitas locas, quienes al no escucharlos, les damos de más o no les damos. 

Muchas personas creen que solamente pueden estar presentes cuando hacen una meditación profunda. ¡Claro que funciona! Sin embargo no a todos les es fácil hacerlo. Existen otras maneras para lograr esa conexión con el mundo que nos rodea y una de ellas es escuchar a nuestro cuerpo. 

Y simplemente recuerda algún día en el que hayas tenido alguna discusión en ayunas, por ejemplo o ¿rindes igual en tu trabajo cuando tienes sueño? Y por otro lado, recuerda algún día en tu vida en el que haya sucedido un momento maravilloso.¿Recuerdas si tenías hambre o sed o sueño? ¡Seguramente no! Tu cuerpo estaba equilibrado y se convirtió en ese espacio para que pudieras recibir más y más de allá afuera. 

Lo que disfruto de mi trabajo como terapeuta corporal es ver cómo una persona que llega con muchos temas que considera que son problemas, una vez terminada la sesión en la que el cuerpo recibió la energía que requería, ya no ve la vida igual, salen mucho más contentos y sobre todo relajados . Mi invitación esta semana es que incluyas a tu cuerpo en tu vida, que lo hagas tu aliado y te darás cuenta cómo puedes mejorarla.