¿Estarías dispuesto a darte la oportunidad de renacer?

Cuando escuchamos la palabra “ muerte ” parecemos contraernos . E s un tema del preferimos no hablar. Sin embargo ¿qué tal que pudiéramos reconocer la energía renovadora que hay en ella? Normalmente pensamos en el miedo que nos da perder a nuestros seres queridos o tal vez a nuestra propia muerte. ¿Y si la muerte estuviera mucho más cerca de nosotros y que incluso conviviéramos con ella muy seguido? La noche muere para que nazca el día, una relación de noviazgo muere muchas veces para transformarse en un matrimonio, un ciclo se cierra y “muere” para dar paso a otro. ¿ Te has dado cuenta cuánta energía estás usando cuando le temes o tratas de evitarla? ¿Y si toda esa energía la ocuparas para vivir plenamente? Hace unas semanas sucedió algo muy interesante. Estuve en Morelia dando unas clases y algo sucedía con la última de ellas. Como que no terminaba de “cuajar ” el tema que habíamos acordado, era como si la clase hubiera desaparecido.

Hice muchas preguntas al respecto y una de ellas me sorprendió ya que consideré la posibilidad de cambiar el tema ese mismo día unas horas antes. Y cuando revisé las nuevas opciones, el tema que salió con mucha fuerza, fue precisamente el de la muerte. Mi sorpresa fue enorme, sin embargo seguí la energía que estaba percibiendo y les pregunté a cada uno de los asistentes si estaban de acuerdo, a lo que me dijeron que sí. De esta manera se creó una clase totalmente nueva a la que originalmente planeamos. No te voy a decir que fue fácil al principio, el ambiente estaba muy denso, precisamente por todos estos puntos de vista e ideas que existían acerca del tema.

Yo seguí y de pronto, algo que parecía sumamente pesado, terminó con muchas risas y ligereza , cuando nos dimos cuenta de que esa energía no es necesariamente mala, sino que muchas veces nos podría ayudar en distintas situaciones de nuestra vida. Los participantes poco a poco comprendieron cómo esta energía podría contribuir a sus vidas. “Mata ro n” sus temo es, lo que los tenía atorados , relaciones pasadas, trabajos, ideas, creencias y al final se hicieron conscientes de todo lo que llevaban cargando como un peso inútil y que les estaba impidiendo vivir con alegría. ¿Qué tal que en estos días en los que celebramos el “Día de Muertos” en México, pudieras jalar toda esa energía para erradicar todo lo que ya no te sirve? Una ofrenda un regalo. ¿Cuál es la “ ofrenda” que la muerte tiene para ti ? ¿Estarías [email protected] a darte la oportunidad de renacer?

En este mundo seguimos la regla de la mayoría:cuando más personas apoyan algo, entonces se entiende que eso es lo mejoro lo que está bien. Como ésta es una realidad de polaridad, vivimos en un constante juicio, tanto de los demás, como de nosotros mismos. Y la regla se aplica a todo, incluyendo a la ciencia. Por ejemplo: un medicamento sale cuando se ha probado en un número determinado de personas y en la mayoría funcionó. Entonces ¿qué pasa cuando tú eres de la minoría? ¿Eso significa que necesariamente estás mal? ¿O que tu cuerpo no funciona?

 

Y así puedes usar este ejemplo en cualquier aspecto: la mayoría de tus [email protected] ya se casaron, por lo tanto tú estás mal si no lo has hecho o peor aún, si no te llama la atención hacerlo. O en tu familia los hombres son abogados y a ti te gusta la arquitectura, por lo tanto te juzgan y te juzgas por eso. Tenemos el juicio “en la punta de la lengua”, cuando en realidad no tendríamos por qué juzgar. ¿Qué tal que la mayoría solamente significara que más personas se inclinan hacia X circunstancia o situación? Eso y nada más ni nada menos que eso.

 

La carga tanto positiva como negativa que le damos a las cosas es lo que nos estanca y nos hace sentir erróneos o ver a los demás como equivocados. Cada vez que tomamos esta postura competimos por ver quién tiene la razón. Y aquí hay solamente dos posturas: o estoy bien y el otro está mal o viceversa. La moda es también un conjunto de personas que decidieron que las cosas tienen que ser de cierta forma:se tienen que ver así o no se tienen que ver a sí.  ¿Y es verdad eso? ¡Claro que no! Simplemente ve cuadros de artistas de otros siglos: los cuerpos que se consideraban bonitos eran muy distintos a los que hoy en día buscan las personas.El punto aquí es que cuando te das cuenta de que todo es u n a opinión o una manera subjetiva de ver las cosas y que no tiene nada que ver contigo, cuando haces esa conciencia es cuando realmente puedes sentirte feliz, con alegría y ligereza en tu vida.Nos gusta pertenecer y por miedo a ser rechazados, preferimos juzgarnos y tratar de encajar a toda costa.

 

De las cosas que más me maravillan del mundo es la diversidad: las miles de formas que hay tanto en la naturaleza, como en los pensamientos o posturas y esto incluye las propias. ¿Qué tal que pudieras honrarte a ti y al otro cuando reconoces esta diferencia en vez de apuntar con el dedo y tener que tener la razón a toda costa? ¿Y si no estuvieras mal? ¿Y si el otro no estuviera mal?

 

Nos aferramos a las cosas, personas, situaciones y circunstancias, aunque muchas veces sabemos que ya no contribuyen a nuestra vida

Es curioso cómo con frecuencia le tememos al cambio, sin darnos cuenta de que el cambio es algo inherente a esta realidad. Nos aferramos a las cosas, personas, situaciones y circunstancias aunque muchas veces sabemos que ya no contribuyen a nuestra vida.

Hoy me gustaría plantear tres posturas distintas. La primera de ellas tiene que ver con el apegos a  dejar las cosas como están, cuando nos cerramos a ver otras posibilidades por miedo a que las cosas empeoren, cuando usamos lo de“más vale malo por conocido que bueno por conocer”.En cuántas áreas de tu vida estás [email protected] en esta frase y sigues [email protected] por no aceptar que una relación ya terminó, que este trabajo ya no te conviene, que ya tus clientes requieren algo nuevo.¿Cuál es el valor de aferrarte a todo esto? ¿Qué fantasía o mentira te estás contando para seguir ahí?

Hay otra segunda postura, la de “hacerte pato” haciendo cambios mínimos creyendo que de esta manera tu vida va a ser lo que deseas. A veces esto funciona y basta con que te muevas un poco para conseguir los resultados que requieres. Para esto te recomiendo que te hagas preguntas y seas [email protected] contigo [email protected] para estar consciente si realmente un cambio pequeño es lo que va a crear más en tu vida.Por ejemplo: a veces solamente se requiere que cambies tu perspectiva para ver lo nuevo en algo que ya está: ese reconocimiento hace que avances y para eso está la pregunta que ya he planteado ¿qué hay de bueno aquí que no puedo ver?

Sin embargo, de lo que hoy quiero hablar e sde las veces que te das “atole con el dedo” y que según tú estás cambiando, cuando en realidad “es la misma gata pero revolcada”. Es como si en tu alimentación cambiaras de un tipo de comida chatarra a otro tipo de comida chatarra.Al final, sigues comiendo comida chatarra, solamente le cambias el sabor.

¿Qué tal que lo que requieres es hacer algo totalmente diferente? Y esa es la tercera opción que planteo hoy. ¿Qué tal que lo que requieres es ya no comer comida chatarra? En las relaciones sucede con mucha frecuencia, como cuando quieres salvarla, entonces tratas de comunicarte de distintas maneras, de pedir en diversos tonos algo. ¿Cómo sería salirte de ahí? ¿O dejar de decir las cosas de manera “b o n i ta”o “fe a”? ¿Qué tal que ahora lo distinto fuera ya no decir nada y marcar un límite con el s i l e n c i o? Te invito a que te des cuenta cuál de estas tres posturas estás utilizando en distintas áreas y que te hagas consciente de que está en tus manos lograr la vida que deseas.

Estamos muy acostumbrados a utilizar nuestra mente. Le damos un valor muy alto y sí, efectivamente lo tiene en muchos casos; sin embargo, con frecuencia nuestros pensamientos en lugar de ayudarnos a crecer, nos estancan y nos impiden movernos.

La mente es como una computadora que guarda en archivos las distintas experiencias que hemos tenido: si alguna de ellas fue exitosa, va al fólder de“éxito”, si otra fue triste,lo almacena bajo el título de “tristeza”. Las circunstancias nunca se repiten; por lo tanto, algo que en un momento fue “b u e n o”, no necesariamente lo será hoy. Lo mismo sucede con lo “malo”.

El tema aquí es que cada vez que usamos como referencia nuestras experiencias y les agregamos el juicio o conclusión de lo que fueron, nos incapacitamos para crear algo grandioso.

¿Cuántas veces te has encontrado pensando que nunca vas a volver a tener un trabajo tan exitoso y que te genere tantos ingresos como uno que ya tuviste? O si en una relación la pasaste muy mal, ¿cuántas veces has usando esa relación como parámetro para definir todas tus posibles relaciones?

¿Qué tal si pudieras eliminar todas esas referencias y darte cuenta de que,lo que sucedió en ese lugar y ese entonces fue precisamente allá y en aquel momento, y que no necesariamente tendría que ser igual? ¿Y si tuvieras la capacidad de crear SIEMPRE algo mucho mejor de lo que creaste alguna vez? Nuestros pensamientos en estos casos son los que nos limitan,ya que muchas veces percibimos que algo puede ser ligero y expansivo y nos aferramos al pasado y al hacerlo nos limitamos.

¿Cuál es el valor de aferrarte a tus logros o fracasos pasados como pretexto para no moverte y elegir algo distinto? Y, más bien: ¿qué tal si nuncatehubierasequivocado, sinoquehicistelo que podías hacer con las herramientas que tenías en ese momento? Si cada diez segundos pudieras elegir algo distinto, ¿qué elegirías ahora? ¿Qué tal si todos tus días estuvieran conformados por momentos en los que elijas lo que será mejor para ti?

Estar consciente es darte cuenta de todo lo que está sucediendo y no juzgarte, ni juzgar lo que está pasando.Simplemente es observar y, a partir de eso, elegir lo que te enriquezca más.

 

Hay momentos en la vida en los que empiezas a cosechar muchos logros de manera simultánea y podría parecer que eres un “suertudo”, pero no es así; lo que sucede es que, después de un tiempo de maduración de proyectos que a veces pudieron haber tomado una vida entera, empiezas a ver los frutos. Lo mismo pasa al revés, cuando de pronto parece ser que todo está saliendo mal. Tuve un maestro en el Centro de Kabbalah que nos decía “No existe el ‘de repente’”; más bien, se trata de una acumulación de circunstancias que en un momento dado salen a la luz. De nosotros depende estar conscientes de estos procesos para que no nos tomen por sorpresa.

Y así sucede con todo en nuestra vida, lo que podemos apreciar es solamente la punta del iceberg, pero abajo está todo lo que hemos creado con nuestras decisiones. Hay un ejemplo que me encanta: una niña siembra la semilla de un fruto y más adelante ve el árbol crecer y florecer.Ahora, cada vez que ve una semilla, puede ver en ella tanto al árbol como al fruto.

Constantemente estamos tomando decisiones: desde qué camino tomar hasta qué comer;y hay momentos en los que se trata de decisiones que podrían cambiar el rumbo nuestra vida. Puede s hacer un análisis de pros y contras a nivel racional; sin embargo, en lo que yo confío más es en nuestra intuición. Cómo te sientes con cada una de las opciones que se te presentan.

El mejor ejercicio es hacerlo de manera diaria y darnos un tiempo para evitar hacer todo en piloto automático: desde que te despiertas pregúntate: ¿qué ropa me quiero poner hoy?, ¿qué se me antoja desayunar? y ¿qué camino podría tomar para llegar al trabajo?

Algo que me encanta hacer para tomar decisiones importantes es preguntarme ¿cómo me sentiría en cinco años si tomo esta decisión? Y las respuestas vienen solas.Disfruta el proceso. Verás que, en la medida en la que te acostumbres a sentir alegría en las pequeñas decisiones, estarás conectándote contigo [email protected] y cuando te enfrentes a temas de mayor relevancia, ya tendrás las herramientas para elegir más fácilmente.

 

Muchas veces, cuando nos sentimos atorados empezamos a buscar el cambio por todos lados, queremos cambiar de trabajo, dejar una relación o incluso mudarnos ciudad o de país.Creemos que de esa manera llegará nosotros la vida que tanto deseamos.Y muchas Veces ni siquiera nos decidimos a dar el paso, seguimos con un pie en la balsa y el otro en la orilla, lo cual nos hace sentir inestables. Elegir hacia dónde movernos nos causa conflicto.

Es importante reconocer todo lo que sí hay en dónde estás. “De esto,¿qué es lo bueno que no estoy viendo? ”; estaes una pregunta que te abre muchas opciones,pues empiezas a reconocer todo lo que ya está ahí y que has perdido de vista. Por lo general nos enfocamos en lo que no nos gusta en determinada circunstancia, persona o lugar, y mientras hagamos esto brincarán todos los aspectos negativos con los que no nos sentíamos felices. En cambio, cuando te cuestionas, el panorama se abre enormemente.

Una vez que te des cuenta de todo lo bueno que hay, puedes seguir con estas dos preguntas: “Si elijo esto, ¿cómo será mi vida en 5, 10, 20 años?”,o“Si no elijo esto, ¿cómo será mi vida en 5, 10, 20 años?”. Percibe lo que es más ligero parati. Como ya lo he dicho en repetidas ocasiones, nuestros cuerpos tienen la capacidad de reconocer qué será mejor para nosotros. Puedes sentirte expandido o contraído.

Hace poco un consultante se encontraba en una situación como la que describí y creía que cambiándosede casa,probablementesu vidaseríamejor.Asíqueempezó labúsqueda.Las ofertasde renta en la colonia a la que quería mudarse eran mucho más altas de lo que él pagaba en aquel momento, así que cada vez se sentía más frustrado, ya que había pensado que esa era la solución a sus problemas.

Mi recomendación fue que comenzará a hacerse estas preguntas y fue impresionante lo que obtuvo. Reconoció que el lugar en el que vivía era muy bonito y que ahí mismo existían muchas posibilidades que no había visto, como realizar algunos cambios mínimos al interior y que, además, podía hacer inmediatamente sin gastar lo que hubiera costado una mudanza.Y es muy curioso, porque lo queen un principio parecía más expansivo, que era mudarse, se transformó. Se dio cuenta de que su vida podía ser mucho mejor si se quedaba en donde estaba. Así que eligió poner ambos pies en la orilla.

Mi invitación el día de hoy es a que reconozcas cómo eres capaz de cambiar la energía de las cosas cuando estás [email protected] a cuestionarte.Estamos muy acostumbrados a caer en conclusiones y lo hacemos con las posibilidades disponibles al momento. ¿Cómo sería tu vida si cuestionarte fuera inherente a ti?